Esperar tiene mala prensa

Estoy buscando en un banco de imágenes “esperar” y me aparecen fotos de mujeres embarazadas, perros con cara triste o personas tiradas en una mesa con cara de amargura. Ni una cara de alegría, salvo las mujeres gestando. Vuelvo a confirmar que en nuestra sociedad obsesionada con la rapidez y la inmediatez, el beneficio de esperar ha sido relegado a un segundo plano generando sentimientos de “estar inactivo” o “dejando que la vida pase”.